Escala Ejecutiva, Superior y Ascensos:

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Quien quiere ser policía, lo consigue

Juan Pedro Abad, director de Ofipol, reflexiona sobre vocación, estrategia y futuro en las oposiciones a Policía Nacional.

Hay academias que preparan exámenes y academias que acompañan en procesos de vida. Ofipol pertenece, desde siempre, a la segunda categoría. Con más de veinticinco años formando a policías, dos sedes y miles de aptos conseguidos, Ofipol ha construido un método propio basado en la estrategia, el conocimiento profundo de la oposición y una relación muy directa con el alumno.

Para entender mejor cómo se vive este momento —tras un año de cambios en la oposición y con la vista puesta en 2026— hemos hablado con Juan Pedro, director de Ofipol. En esta conversación repasamos con él el último año, analizamos la evolución del perfil del opositor, hablamos sin rodeos sobre tecnología e inteligencia artificial y explicamos qué hay detrás del método Ofipol y de su alto porcentaje de aptos. Una entrevista para entender no solo cómo se prepara una oposición, sino cómo se sostiene a quien decide afrontarla.

Trayectoria y vocación

Antes de hablar de método o resultados, hay una historia personal detrás de Ofipol que explica muchas decisiones. Conocer el recorrido de Juan Pedro, su formación, su vínculo con la policía y su entrada en Ofipol, permite entender por qué la academia funciona como funciona y por qué la vocación ocupa un lugar central en su forma de dirigir.

– Empecemos por el principio: ¿Quién es Juan Pedro fuera del despacho de Director y cómo llegó a implicarse en Ofipol?

Yo soy médico, oftalmólogo y cuento con una amplia experiencia en formación. Por un lado, he estado muchos años trabajando en Academias del MIR, que es la oposición de medicina. Por otro, mi padre, que es Inspector Jefe de Policía, fundó Ofipol hace 25 años. En 2015, entré la academia con el propósito de poder aportar cosas gracias a mi experiencia previa en formación, pero también queriendo aprender todo lo necesario sobre esta oposición desde la base. De hecho, llegué a presentarme a la oposición de policía para conocer desde dentro cómo eran los exámenes y el proceso. Poco a poco fui conociendo todo el funcionamiento, apliqué mis conocimientos previos en métodos de preparación de MIR y conseguimos hacer algo muy interesante en Ofipol. Diez años después, aquí sigo, intentando dar lo mejor y perfeccionar los procesos de formación.

– ¿Qué te motiva personalmente a seguir vinculado a la preparación de futuros Policías Nacionales?

Para mí no hay mayor satisfacción que ver la cara de una persona cuando obtiene el apto, y poder alcanzar la profesión de sus sueños. Para mucha gente ser policía es algo vocacional y en el momento del apto se dan cuenta de que su vida cambia para siempre. Esa alegría y esa ilusión que desprende la cara de un alumno cuando recibe el apto, no tiene parangón. Diría, por tanto, que mi motivación es esa: seguir ayudando a que la gente consiga su sueño.

Método, resultados y reglas del juego en la oposición a Policía Nacional

Detrás de cualquier proyecto educativo sólido hay siempre una forma concreta de entender a las personas. En el caso de Ofipol, esa mirada parece construirse desde la experiencia directa y desde una idea muy clara: no se puede ayudar a alguien a ganar una partida si no conoce bien las reglas del juego.

– ¿Hay alguna experiencia con alumnos que te haya marcado especialmente y que influya en tus decisiones de dirección?

Los primeros años me di cuenta de que mucha gente opositaba sin conocer las reglas del juego. Es decir, sin saber el orden de pruebas de la oposición, la nota que tenían que sacar, si había nota de corte o incluso si restaban las respuestas erróneas. Pensé que eso era algo clave, porque si uno no conoce las reglas del juego, no puede tomar decisiones que vayan a su favor. Por eso, me prometí a mí mismo que siempre que empezara un curso o un grupo nuevo, entraría yo personalmente a explicarles cómo funcionaba todo el proceso de la oposición. A día de hoy todos los alumnos de Ofipol saben perfectamente en qué consiste la oposición, qué es lo óptimo y cuál es la estrategia más apropiada para cada una de las fases.

-¿Cómo se garantiza la calidad y actualización del material docente y del profesorado?

Es nuestra prioridad en el día a día. En Ofipol, lo primero que hacemos cada día es revisar el BOE y comprobar si ha habido alguna actualización. En cuanto hay un cambio legislativo o alguna novedad que se haya introducido en el temario, cambiamos todos nuestros materiales docentes, empezando con el temario y terminando con los tests.

-¿Qué tiene el método de Ofipol que explique el alto porcentaje de aptos que consigue la academia?

Nuestro método es muy claro: más no es mejor. Lo primordial siempre es estudiar lo que uno tiene que estudiar y, sobre todo, hacerlo con la estrategia adecuada para afrontar cada fase de la posición.

-¿Cómo describirías hoy al alumno tipo de Ofipol y cómo está cambiando su perfil respecto a hace unos años?

Los alumnos cada vez están más preparados: vienen con las cosas claras, saben lo que quieren y saben también muy bien lo que no quieren. Por lo tanto, no dan margen al error. Si están cómodos, y creemos que en Ofipol lo están, siguen con nosotros, y sino, buscan otra academia, y así debe ser.

«Todos los alumnos saben perfectamente cómo es la oposición, qué es lo óptimo y cuál es la estrategia apropiada para cada una de las fases»

Cambios en la oposición a Policía Nacional y adaptación de la academia

La oposición a Policía Nacional no es un escenario estático. Cambia el orden de las pruebas, cambian los perfiles y cambian las exigencias. El último año ha sido un buen ejemplo de ello, obligando tanto a academias como a opositores a replantear estrategias, tiempos y prioridades.

-Mirando atrás, ¿qué logro destacarías de Ofipol durante 2025?

En 2025 cambió el orden de pruebas en la oposición y creo que Ofipol ha sabido adaptarse perfectamente a este cambio. Lógicamente, el cambio en el orden de las pruebas implica que tienes que enfocarte de forma diferente en cada prueba respecto a otros años, y en Ofipol hemos sabido adaptarnos muy bien a este nuevo escenario.

-¿Cómo ha evolucionado el perfil del alumno en los últimos años y cómo se adapta una academia de oposiciones a Policía Nacional a ello?

El alumno cada vez es más digital. Por lo tanto, la academia tiene que ofrecerle un ecosistema digital donde él se sienta en casa. Por eso, aparte de las clases magistrales, ya sean presenciales o telemáticas, tenemos que ofrecerles una plataforma donde ellos puedan hacer test y disponer de herramientas digitales que les ayuden en la oposición. En Ofipol nos hemos esforzado mucho precisamente en eso, en tener una plataforma acorde a los nuevos tiempos. Por otro lado, los alumnos cada vez están más preparados. Es una decisión más meditada que la de algunos opositores de hace años y ahora, además., llegan con una preparación académica muy  sólida. Muchos de ellos tienen un estudio de grado, y esto hace que sean también más exigentes porque saben que compiten contra gente de nivel alto. En este sentido, la academia se tiene que adaptar ofreciendo una formación excelente.

-¿Qué cambios crees que experimentará la formación de opositores en los próximos años?

Tengo claro que el sector se va a profesionalizar. La policía cada vez se considera más imprescindible, y eso va a hacer que los opositores estén mejor formados, que sea gente más preparada y con más exigencia, lo que obligará a las academias a dar una formación de máxima excelencia.

«El alumno cada vez es más digital. Por lo tanto, la academia tiene que ofrecerle un ecosistema digital donde él se sienta en casa»

Método Ofipol: valores y acompañamiento al opositor

Preparar oposiciones a Policía Nacional no es solo memorizar contenidos o mejorar marcas físicas. Es también gestionar la frustración, sostener la motivación y no rendirse cuando el proceso se alarga más de lo esperado. En ese terreno, el modelo humano de la academia puede ser clave para decidir si continuar o abandona la oposición.

-¿Qué valores o principios guían las decisiones de la academia en su día a día?

Intentamos ser siempre honrados, que es una palabra que se usa muy poco ahora y que debería ser el centro de cualquier decisión.

-¿Cómo se fomenta el compañerismo y la motivación entre los alumnos?

Quien conozca Ofipol sabe que siempre dedicamos un espacio importante a la motivación. Es fundamental que los chicos y las chicas cuenten con ese impulso adicional para seguir adelante. Intentamos que en la academia haya un clima agradable y eso siempre fomenta el compañerismo.

– ¿Qué importancia le da la dirección al acompañamiento emocional del opositor?

Una importancia alta, como no puede ser de otra manera. Ofipol funciona un poco diferente a otras academias. En casi todas las academias los profesores van rotando y cambiando de unos grupos a otros. En Ofipol, sin embargo, nos gusta que cada grupo, ya sea un presencial o online, tengan su tutor. Ese tutor no solo hace de profesor, sino que también es su guía emocional, la persona de confianza y quien los acompaña hasta el final del proceso selectivo. Creemos firmemente en ese sistema, por eso en Ofipol todavía a día de hoy seguimos teniendo tutores que son los que imparten casi todo el temario a cada grupo. Además, contamos con un equipo amplio de psicólogos especializados en situaciones concretas, que pueden atender y acompañar a los chicos cuando sea necesario.

«En Ofipol nos gusta que cada grupo tenga su tutor, y ese tutor no solo hace de profesor, sino que también es su guía emocional»

Tecnología, digitalización e inteligencia artificial

La tecnología ha transformado la manera de estudiar y de optimizar el tiempo, pero su uso no está exento de matices. En un proceso tan exigente como una oposición, la clave no está en usar más herramientas, sino en saber cuáles aportan valor real y cuáles pueden convertirse en ruido.

-¿Qué rol juegan las herramientas digitales y la tecnología en la enseñanza de Ofipol? 

La tecnología juega un papel muy importante en Ofipol. Ya hemos comentado que los alumnos cada vez son más digitales, y por lo tanto necesitan convivir con un ecosistema digital. Nosotros nos hemos esmerado mucho en hacer una plataforma acorde a estos nuevos tiempos, donde ellos pueden hacer prácticamente todo lo que quieran con los test, elegir número de preguntas, escoger dificultad, decidir los temas de los que quieren hacer el test. Además, tienen todas las clases grabadas a su disposición para poder verlas cuando quieran, así como herramientas muy útiles de cálculo mental o de memorización.

-¿Qué papel van a tener la inteligencia artificial y la tecnología educativa en la preparación de las oposiciones a Policía Nacional durante este 2026?

La inteligencia artificial va a ser importante, pero no crucial. Puede ayudar a optimizar el tiempo  de estudio, por ejemplo, eligiendo preguntas tipo test, pero no olvidemos que al final el examen se aprueba estudiando. En Ofipol estamos desarrollando un sistema propio de inteligencia artificial que pueda crear preguntas prácticamente infinitas, buenas y adecuadas al material que el alumno está estudiando. Pero la realidad es que la inteligencia artificial nunca va a aprobar por un alumno. Aquí somos muy claros con eso: primero hay que aprenderse el temario, que es un paso imprescindible, y, después, la inteligencia artificial y las herramientas que ponemos a disposición de nuestros alumnos pueden ayudarles a optimizar su tiempo.

«En Ofipol nos hemos esmerado mucho en hacer una plataforma acorde a estos nuevos tiempos, donde ellos pueden hacer prácticamente todo lo que quieran con los test»

2026, todo un año de retos por delante en la oposición a Policía Nacional

Con los cambios recientes aún asentándose y la expectativa de nuevas convocatorias amplias, se presenta como un año clave para quienes opositan y para quienes los acompañan. Mirar al futuro implica definir prioridades, ajustar métodos y, sobre todo, decidir qué tipo de academia se quiere seguir siendo.

-¿Con qué visión comienza Ofipol este año 2026?

La idea es seguir siendo una academia cercana, familiar, amigable. Esto cada vez es más difícil de encontrar porque muchas academias ya pertenecen a fondos de inversión y las decisiones se toman en base a números en un Excel. En Ofipol todavía mantenemos nuestra esencia familiar, no pertenecemos a ninguna gran corporación ni fondo de inversión, por lo tanto, las decisiones se toman de forma rápida y ágil, y sin tener tanto en cuenta los números como a las personas que tenemos delante, que son los alumnos. Nuestra visión es mantener esa idiosincrasia y no cambiarla como tantas otras academias han hecho.

-¿Qué innovaciones o mejoras metodológicas planea Ofipol implementar en la formación este año?

Siempre estamos intentando mejorar y cada año llevamos a cabo ciertos cambios. Pero si tuviera que elegir dos cambios generales para 2026, diría que en el plano del examen teórico adelantaremos un poco la fase final, que es la fase en la que hacemos los simulacros en papel, en clase, haciendo un ultra resumen final del temario. También queremos dar mucha importancia a las físicas porque la nota de esta prueba es crucial para poder pasar el sumatorio. Ya no solo sirve con aprobarlas, sino que sacar buena nota puede ser decisivo para pasar el corte del sumatorio.

-¿Cuáles son los objetivos principales que la dirección se ha propuesto alcanzar este año? 

La idea es siempre la misma: conseguir que nuestros alumnos aprueben y tener el mayor número de aptos de la historia. Y creo que lo vamos a conseguir.

Mirando al futuro

Más allá de resultados inmediatos y convocatorias concretas, hay una pregunta de fondo: qué huella deja una academia en quienes pasan por ella. Pensar en Ofipol dentro de cinco años es también reflexionar sobre reputación, identidad y el tipo de recuerdo que permanece cuando el proceso termina.

-¿Qué mensaje te gustaría transmitir a los alumnos actuales y a quienes estén pensando en preparar las oposiciones a Policía Nacional con Ofipol en 2026?

Quien quiere ser policía, lo consigue. Puedes tardar más o puedes tardar algo menos, puedes tener mala suerte un año, puedes sufrir una lesión, pueden pasarte diferentes imprevistos, pero está claro que, si alguien quiere ser policía, lo va a conseguir. Y eso es una realidad. No en todas las oposiciones ocurre esto, pero en la de policía sí, porque actualmente contamos con miles de plazas. Creo al 100% que quien lucha por el sueño de ser policía, lo consigue.

-¿Cómo imaginas Ofipol dentro de 5 años?

Me imagino a Ofipol siendo una academia reconocida y con prestigio, como creo que ya es a día de hoy

-¿Qué te gustaría que pensara un alumno cuando oyera el nombre de Ofipol dentro de unos años?

Hay una frase que repiten mucho y que a mí me encanta y es: ¡qué a gusto estuve ahí con vosotros!

«La oposición no es una carrera de velocidad, sino de resistencia bien dirigida»

Al final de la conversación, queda una idea que atraviesa todas las respuestas: la oposición no es una carrera de velocidad, sino de resistencia bien dirigida. Estrategia antes que exceso. Personas antes que cifras. Cercanía antes que discurso.

En un sector cada vez más profesionalizado y competitivo, esa sensación —la de haber estado acompañado mientras te jugabas el futuro— puede seguir siendo la verdadera diferencia. ¿Quieres preparar las oposiciones a Policía Nacional con una academia que te acompaña de verdad? Solicita más información aquí.

 

 

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