Cuando empiezas a preparar la EB44 desde cero, lo difícil al principio no es estudiar: es saber por dónde empezar. Temario, pruebas físicas, psicotécnicos, test, entrevista, planificación, horarios… y, mientras intentas entender cómo funciona todo, ya parece que los demás llevan meses de ventaja. La buena noticia es que al principio no necesitas dominar la oposición; lo que necesitas únicamente es empezar a colocar las piezas en su sitio.
Las primeras semanas son importantes precisamente por eso. Lo que hagas ahora puede ayudarte a construir una rutina que aguante durante meses o llevarte a empezar demasiado fuerte, intentar abarcarlo todo y acabar agotado antes de tiempo. Así que, si vas a preparar la Escala Básica 44 de Policía Nacional desde cero, este es un buen momento para ordenar prioridades.
1. Primero, entiende bien la oposición que tienes delante
Antes de abrir el tema 1 y empezar a subrayar, conviene tener una visión general del proceso. La oposición a Policía Nacional exige preparar pruebas muy distintas: el Examen Teórico, los Psicotécnicos, el Biodata (CIB) y el Test de Personalidad, además de las Pruebas Físicas, la Entrevista Personal y el Reconocimiento Médico. Conocerlas desde el principio te ayudará a entender qué tienes por delante y a organizar la preparación con bastante más criterio.
Saber esto desde el principio ayuda a evitar uno de los errores habituales entre quienes empiezan: concentrar prácticamente toda la preparación en el temario y dejar el resto para cuando el examen esté más cerca.
También es el momento de comprobar requisitos, conocer cómo son las pruebas y trabajar siempre con información y materiales actualizados. La oposición evoluciona y estudiar con un temario desfasado puede hacerte perder tiempo justo donde más necesitas aprovecharlo.
Si todavía estás situándote, puedes empezar consultando cómo se plantea una preparación integral para Policía Nacional.
2. Temario y físicas empiezan el mismo día

Con el temario, el primer objetivo debería ser adquirir ritmo. Familiarizarte con los contenidos, empezar a entender conceptos y descubrir cuánto tiempo necesitas realmente para estudiar y repasar.
Con la preparación para las pruebas físicas ocurre algo parecido. Hacer una primera valoración de tus marcas permite detectar qué pruebas requieren más trabajo y organizar los entrenamientos con tiempo. Esperar varios meses puede obligarte después a acelerar un progreso que normalmente necesita constancia.
Temario y entrenamiento tendrán semanas mejores y peores, pero deberían convivir desde el principio.
3. Organiza tu semana, no los próximos nueve meses

Por eso suele ser más útil trabajar con una planificación semanal. Mira primero el tiempo que realmente tienes disponible: trabajo, universidad, familia (sí, es posible compaginarlo todo), entrenamientos y obligaciones personales. A partir de ahí puedes repartir sesiones de estudio, repasos, test y preparación física.
No hace falta que todos los días sean iguales. Puede haber jornadas en las que puedas estudiar varias horas y otras en las que solo tengas tiempo para repasar o hacer unos cuantos test. Lo importante durante esta primera etapa es encontrar una rutina que puedas mantener. Una oposición se prepara durante muchos meses y empezar al límite desde septiembre rara vez es una buena inversión.
4. No estudies temas como si fueran compartimentos cerrados
Terminar un tema produce cierta satisfacción: uno menos. El problema aparece cuando pasan tres semanas y apenas recuerdas qué decía. Por eso los repasos tienen que entrar pronto en tu planificación de estudio. Conforme avances, tendrás que combinar contenido nuevo con lo que ya has estudiado. También conviene empezar a hacer preguntas tipo test relativamente pronto para comprobar qué conceptos tienes claros y cuáles simplemente te resultaban familiares mientras leías.
Los errores son especialmente útiles al principio. Te muestran dónde estás confundiendo conceptos, qué detalles se te escapan y qué partes necesitan otra vuelta. Además, empezar a trabajar con preguntas reales te obliga a estudiar de otra manera. Poco a poco aprendes a detectar matices y a reconocer el nivel de precisión que exige el examen.
5. Haz sitio también a los psicotécnicos
Los psicotécnicos tienen una particularidad: desde fuera pueden parecer mucho más sencillos de preparar que un temario completo. Hasta que te pones delante de una batería de ejercicios con el reloj corriendo.
Velocidad de cálculo, razonamiento, atención, vocabulario o reconocimiento de patrones mejoran con entrenamiento. Y ese entrenamiento funciona mucho mejor cuando se acumula poco a poco y, sobre todo, cuando dispones de herramientas para preparar los psicotécnicos.
No necesitas dedicarles una parte enorme de tu semana desde el principio, pero sí es buena idea reservarles un espacio. Una o dos sesiones breves ya permiten empezar a conocer los tipos de ejercicios, identificar cuáles se te dan mejor y trabajar aquellos en los que pierdes demasiado tiempo. Así, cuando llegue el momento de intensificar esta preparación, partirás de una base bastante más sólida.
6. Tu objetivo ahora es construir una base

Habrá tiempo para aumentar horas, hacer simulacros más exigentes y entrar en fases mucho más intensas. Ahora toca construir el terreno sobre el que vas a trabajar durante los próximos meses.
En Ofipol preparamos la oposición a Policía Nacional de manera integral, coordinando temario, test, psicotécnicos, pruebas físicas y el resto del proceso para que no tengas que descubrir cada fase cuando ya la tienes encima.
Si la EB44 va a ser tu promoción, este es un buen momento para empezar con una academia experta. No necesitas llegar sabiendo cómo funciona todo, eso lo puedes ir aprendiendo poco a poco, pero sí es fundamental que sepas cuál es el siguiente paso que tienes que dar y poder concentrarte en darlo.